Quise compartir un viejo articulo, que de forma increíble se repite con mas frecuencia, de lo que pensamos
Sentado en su nueva oficina, un abogado recién graduado esperaba a su primer cliente. Al escuchar que la puerta se abría, rápidamente levanto el teléfono y trato de demostrar que estaba muy ocupado. Dejando escuchar por el visitante lo siguiente:

- Carlos, volare a Nueva York esta noche, por el caso de los hermanos Capriles, parece que esto va a ser algo grande. También necesitamos traer a Luis Alberto desde Houston para el caso Cisneros. Carlos, debes perdonarme alguien acaba de llegar.
Y colgó el auricular.
Dirigiéndose al hombre que acababa de entrar, el abogado dijo: - Bien, ¿en que puedo ayudarle?
Con una gran sonrisa, el hombre contesto: - «Estoy aquí solo para revisar su teléfono, hay una avería en toda la zona y no están funcionando las líneas»
REFLEXIÓN:
Mas allá de cuantas personas tengamos la capacidad de engañar o impresionar, desde nuestras bien puestas máscaras o imágenes, siempre habrá alguien que sabrá quienes somos realmente.
