El verdadero lujo está en las grietas que nadie ve
Durante mis primeros años en hotelería aprendí que los huéspedes no recuerdan la perfección, recuerdan aquello donde se rompe el servicio. Hoy, después de años observando hoteles desde ambos lados del mostrador, estoy convencido de que el verdadero lujo no consiste en agregar más cosas, sino en eliminar las pequeñas grietas que arruinan la experiencia.
