Cuando nos hacemos la pregunta:
¿Un buen restaurante puede funcionar sin un buen encargado?
La respuesta inmediata es:
Durante unos días, si.
Durante unas semanas, quizá.
A largo plazo, NO
La razón es simple:

El encargado no está para «cubrir huecos».
Está para que:
- Los procesos se cumplan
- El equipo funcione sin fricción
- Los problemas no lleguen al propietario
- El servicio sea consistente, no heroico
Cuando no hay un buen encargado, pasa siempre lo mismo:
- El dueño entra en la operación
- El equipo decide por su cuenta
- Los errores se repiten
- Nadie se hace realmente responsable
- Un mal encargado resta.
- Pero no tenerlo, sale carísimo.
Visto así, la pregunta real no es si lo necesitas.
El problema que tienes es saber si está bien formado … o solamente lo has dejado apagando fuegos?
Si no está preparado, para llevar a cabo la operación de forma eficiente, estarás aplicando la Ley Pareto, donde tu serás 80% responsable de lo que se haga y el solamente estará tomando el 20% de las decisiones que se tomen, aunque tu lo señales del 100% de las consecuencias.
